El Empordà en la copa

Actualizado: 1 sept 2021



Muchos Empordàs formando uno solo. La Albera, la Albera marítima, el Cap de Creus, la Mar d'Amunt, el Baix Empordà y la Plana son pedazos de una región vitivinícola que nos puede mostrar diferentes aspectos en forma de vino.


Granito, pizarra, esquisto, arcilla y arena son palabras que conforman la geología del Empordà. Diversidad de colores y texturas que nos regalan vinos totalmente dispares entre ellos en función del tipo de suelo donde vive cada cepa.


La influencia del mar cerca de la costa, la huella del Pirineo sobre el regazo de la Albera, el efecto del mar y montaña sobre la Plana del Empordà, la incidencia de la Tramontana en la viña son aspectos destacables que harán que los vinos ampurdaneses nos sorprendan con unos u otros rasgos.


Salinidad, tanicidad, acidez, corpulencia, carácter, estructura, potencia, personalidad, intensidad son algunas de las singularidades que podemos encontrar en la copa de la mayoría de vinos de la zona, dependiendo de donde sean. El gran abanico de diferencias paisajísticas y climáticas de cada pequeña porción en la que podemos subdividir esta zona hace que, seguro, todos puedan encontrar su estilo de vino entre todos los que nos ofrece.


La diversidad de vinos que podemos encontrar tras el hecho de rugir de la Tramontana en Colera y Portbou, junto al mar donde el Pirineo se funde con el Mar Mediterráneo, o bien en Cantallops, justo a los pies de la Albera, puede ser enorme. Del mismo modo, los vinos que nacen en los viñedos de la Plana, arcillosa y graníticas, nos sorprenderán con una golosidad que nos divertirá en la copa y, por el contrario, los vinos que ven la luz tras los esquistos de la Selva de Mar con una enorme influencia marítima, nos transportarán entre una sensación de acidez y una boca intensa que hará que el recuerdo reponga a nuestro paladar gracias a la ayuda de la gastronomía local, que mezcla platos de mar y montaña.


La fusión de varias generaciones de vitivinicultores en el momento actual también ayuda a que los estilos de elaboración de vino tengan perspectivas totalmente diferentes entre sí. El trabajo mecanizado y la agricultura convencional están dando paso a fuerza proyectos pequeños que basan sus principios en el trabajo manual y el respeto por el medio natural y el paisaje, lo que nos mostrará un cambio de tendencia en la copa también, seguro .


Toda región vitivinícola tiene sus características, pero el Empordà concretamente nos obsequia con una variedad que nos pide probarlo, degustarlo y valorarlo, porque con cada copa de una subzona ampurdanesa diferente, estaremos probando el paisaje.

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